Rant sobre lo iReal
Miércoles, 17 agosto 2011 por Federico Erostarbe
La búsqueda de lo real puede tener un efecto curioso, inesperado: aquello que busquemos puede existir o no en su cantidad industrial de matices, pero podemos llegar a descubrir, sí, que la realidad consensuada es una pastafrola que está desde hace varios días en el mostrador de la panadería: ya no tiene mucho sabor, está dura, seca y si la comés seguramente te caiga mal. Y ni siquiera me gusta la pastafrola.
Es decir que todo esto que llamamos real con todos sus pilares, paisajes y extraños habitantes no es más que un impuesto que debemos pagar constantemente a alguna deidad iracunda que se escapó del Bardo y se dedicó a la economía: la realidad consensuada es un impuesto que debemos pagar por vivir cumpliendo intentando cumplir el sueño americano y queremos cumplirlo desde que nos deployamos en el mundo y queremos hacerlo desde hace miles y miles de años.
La búsqueda de lo real puede sugerir que la realidad consensuada es limitante en parte por las definiciones que nos impone. Entonces, si creamos nuestro mundo conceptual vamos a vernos liberados de muchos de los oh pesos del proletariado ontológico, siempre eso sí con los pies sobre la tierra, pagando nuestros impuestos, comprándonos gadgets indispensables para la vida en el más allá y viajando todos los días en transporte público.
La tecnología, una herramienta bigger than life itself, nos puede permitir tanto deshacernos un poco y ayudarnos a ver que oh hermano es una ilusión, alleluyah, alabado sea Allah y todos los señores de mil rostros y el FSM o, bueno, la tecnología puede atarnos todavía más, hacer que seamos todavía menos conscientes de lo que sucede a nuestro alrededor y que estar conectados a internet no sea nada más que un servicio (bastante malo) ofrecido por los mediocres ISP.
En fin, la tecnología es un caos primordial de información que puede expandirnos o sumar todavía más gilada a la realidad consensuada. Por suerte, la realidad corre sobre Unix y basta con acceder a la terminal para ejecutar el comando que da nombre a este blog para poder filtrar todo ese caudal de información que de otro modo nos estupidiza con su peso y su vértigo.

No. 1 — agosto 17th, 2011 at 19:57
En este mundo – aca- somos los dioses por sentado. Y el ego que implica. Si hay chispa de realidad, está mas que escondida. Pero igual no deja de ser un guiño más. Como los árboles.