Elon y Mark también se ríen

La semana pasada leí un post de Hernán Casciari sobre “de qué se ríe” Evan, co-fundador de Twitter que vendió su participación en la empresa para irse a vivir a Montevideo con su futura esposa uruguaya. Me encantó, lo leí dos veces. Pero empecé a notar que se desprendía algo, de algunas partes de la nota, se desprendía y chorreaba tanto que se salía del monitor y llegaba al teclado de la laptop. Y cuido mucho mi Macbook Pro, es prácticamente imposible conseguirlas hoy en día en Argentina, así que me puse a analizar la situación (y a limpiar el teclado).

Este fluido extraño que se desprendía de la nota, lo hacía sutilmente pero más en los comentarios. Allí era donde se evidenciaba su presencia básica, visceral. Y la esencia de ese pensamiento podría sintetizarse en una antípoda completamente básica como: cumple tus sueños y sé feliz vs hazte millonario. El post contrasta las dos actitudes: Mark, saliendo a la bolsa, rodeado de chupasangres de algunas de las compañías financieras más nefastas, con Evan, cagándose de risa en Uruguay.

El contraste elogia la postura y la decisión de Evan. Y cómo no hacerlo! Tomó una decisión que va contra todo lo que nos dice el sistema que hay que hacer. Decidió ser feliz, desperdició una oportunidad única en la vida y no se preocupa por ello. Maravilloso. Ahora, por suerte, vivimos en un universo en el que creo que reducir la vida humana a blancos y negros tan grandes es una falta de respeto.

Porque a pesar de la sonrisa de Evan, Mark también sonríe en las fotos. Evan podría haber hecho millones de cosas, las opciones no son únicamente renunciar y ser pobre o convertirse en un demonio que se alimenta de la información de los usuarios. Podría, podría… en última instancia, es ridículo especular sobre lo que podría haber hecho Evan. Y quizás Evan no tenía otras oportunidades, pero…

Como una persona que no hace tantos años no tenía plata para comer, no puedo evitar decirme que Evan es medio pelotudo. O que tenía suficiente plata como para no preocuparse por garantizar su seguridad y la de su familia, de por vida, o que hay mucho más en su vida que la sonrisa. Claro que el post es sólo una invitación a la entrevista que le realizan en la revista Orsai, pero de todos modos no evitan que se desprenda ese fluido viscozo y visceral que casi me arruina el teclado.

Mark me cae bien, a mí también. Porque a pesar de que detesto Facebook, se le ocurrió una idea y cumplió su sueño. Y porque con su buzo azul logró crear este monstruo gigante. No está mal eso. No está mal hacerse millonario. Un comentario del post dice algo así: “si ganás mucha plata, vivís preocupándote por no perderla y ganar más. Por eso no me interesa”. La lógica de tal pensamiento haría llorar a Spock.

No necesitamos reglas tan sencillas, limitantes, que incluyan a todos: son mandamientos de bar, sin castigo divino. Y Elon, bueno, Elon hoy se está riendo y muchísimo. Creó Paypal, se bancó a todos los chupasangres financieros y abogados y hoy mandó un cohete al espacio. Se debe estar riendo y mucho, también. Quizás no es feliz y eso es lo valorable de la historia de Evan, una historia distinta, con el foco en la felicidad en lugar del éxito y el progreso y todas esas ideas tan pomposas. Pero no me cierra del todo.

One Response to “Elon y Mark también se ríen”

  1. Bytevic writes:

    Muchas gracias por su artículo, me encanta su Blog.

    Acá está parte de la entrevista que mencionas

    http://lamula.pe/2012/05/18/la-divertida-historia-de-uno-de-los-creadores-de-twitter/danielavila

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