La vida según Marissa Mayer

Me acabo de encontrar, en el frontpage de HN, una entrevista muy pero muy breve que sintetiza a la perfección uno de los principales motivos por los que la cultura emprendedora es una grana generadora de obsesivos y neuróticos. Y no hay que tomar esto como un insulto, sino como una obviedad: no importa las palabras que puedan utilizarse para querer embellecer el contexto (lo que sucede justamente en esta nota), la cultura promueve un estilo de vida no saludable.

Marissa Mayer, uno de los arquetipos de emprendedor, empleada número 20 de Google, confesó que durante años trabajó aproximadamente 130 horas por semana. Eso son unas 18,5 horas por día, incluyendo sábados y domingos. Durante años. Trabajó 18 horas. Incluidos los fines de semana. Y después de hablar del esfuerzo sobre humano que hizo, que no le permitió tener una relación, divertirse, leer un libro, ver una película, jugar con un gato, regar una planta, rascarse el ombligo, matar una mosca, dar un paseo, tomar algo que no sea café, discutir, preocuparse, prender un sauhmerio… no creo que haya podido deprimirse ni siquiera, durante esos años. No debe haber tenido tiempo.

En fin, después de hablar del enorme esfuerzo realizado, pasa a dar consejos sobre cómo evitar “quemarse” y arroja una de esas frases que pueden estar en Startup Quote: “burnout is about resentment”. Es decir, que un empleado se “quema” debido al resentimiento. Claro, era el resentimiento el culpable, no trabajar 100 horas y desperdiciar la vida en una empresa, lo que causa que una persona se “queme”. Luego da dos consejos invaluables: primero, que es importante “encontrar el ritmo”. No quiero ni imaginarme cuál puede ser el patrón para considerar un ritmo sano de una persona que trabaja así, sobre todo teniendo en cuenta el segundo consejo, algo así como: hay que trabajar duro y los empleados no pueden tener “todo lo que quieren”, así que hay que darles algo que les importe, por ejemplo, si una persona pide “llegar los martes a la noche a su casa para cenar en familia”, se los tienen que dar.

Sí, da ese ejemplo, prácticamente con esas palabras. Es evidente que un empleado de una startup sacrifica su vida en pos del bien mayor (de la empresa) y deja completamente de lado su vida personal. Imaginen qué lindo, estar completamente cansados, asqueados, de ver código y tener que tener una reunión con su persona-superior para pedirles que un día en la semana los dejen ir -antes de cenar-. Lo peor de todo es que no hay críticas, al contrario. Se consideran útiles los consejos dados en la entrevista, titulada “Cómo evitó quemarse Marissa Mayer”. Ah, y el post fue publicado en enterpreneur.com.

Porque Marissa Mayer puede hacer lo que quiera. Si ella consideró que era mejor, para ella, estar años (dice que fueron cinco, en la entrevista), sin tener sexo (porque trabajando 18,5 horas por día, durmiendo seguido en las oficinas de Google, bueno, no hay que hacer muchas deducciones), está perfecto. El problema viene cuando se considera ese estilo de vida como saludable y Marissa Mayer habla de ética y salud laboral como si fuese OJ Simpson dando una conferencia sobre cómo hacer que un matrimonio dure. Así que ya saben. No se quejen, no sean resentidos, trabajen más de 100 horas por semana.

One Response to “La vida según Marissa Mayer”

  1. Emmanuel writes:

    Hilarante artículo, buen blog gente!

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